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Claves las pruebas de influenza, COVID-19 y micoplasma para la identificación certera

Aunque existen diferencias en torno a la infección y las enfermedades, las similitudes en los síntomas hacen difícil precisar cuál de los tres afecta a una persona sin un examen diagnóstico.

¿Influenza, COVID-19 o micoplasma? Como si no fuera suficiente contar la tercera Navidad bajo un estado de pandemia por COVID-19, otras dos condiciones, que afectan el sistema respiratorio y circulan durante esta temporada, amenazan la salud de los residentes en Puerto Rico.


Identificar cuál de estas condiciones es la que afecta a una persona es indispensable para que un médico pueda determinar el tratamiento correspondiente. Pero, ¿cuáles son las claves para diferenciar entre una condición y la otra?


Diferencia entre la influenza, el COVID-19 y micoplasma


Según las guías de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), la influenza y COVID-19 son enfermedades respiratorias contagiosas causadas por virus diferentes. La COVID-19 es causada por una infección con un coronavirus (SARS-CoV-2) identificado por primera vez en 2019.


La influenza, por su parte, es causada por una infección con un virus de la gripe (virus de la influenza). De acuerdo con los CDC, el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave se propaga más fácilmente que la gripe. Además, la COVID-19 puede ser más grave en algunas personas, y quienes se contagian pueden tardar más en mostrar síntomas y ser contagiosos durante períodos de tiempo más prolongados, en comparación a la gripe.


En cuanto al micoplasma, es una bacteria que puede causar enfermedades al dañar el revestimiento del sistema respiratorio (garganta, pulmones, tráquea). Las personas pueden tener la bacteria en la nariz o la garganta en un momento u otro sin estar enfermas.


Indispensable una prueba diagnóstica


Tanto la COVID-19 como la influenza o gripe pueden tener diversos grados de síntomas, que van desde ninguno (asintomático) hasta síntomas graves. Los síntomas comunes que comparten estas dos afecciones incluyen fiebre o sensación de fiebre y escalofríos, tos, falta de aire o dificultad para respirar, fatiga (cansancio), dolor de garganta, nariz mocosa o congestionada, dolor muscular o dolores corporales, dolor de cabeza, vómitos, diarrea e incluso, alteración o pérdida del gusto o del olfato, aunque esto último es más frecuente con la enfermedad por coronavirus 2019.


Los CDC hacen hincapié en sus guías en que no se puede notar la diferencia entre la gripe y COVID-19 solo por los síntomas.


“Se necesitan pruebas específicas para saber cuál es la enfermedad y confirmar un diagnóstico. Hacer que un profesional médico administre una prueba específica que detecta tanto la gripe como el COVID-19 le permite ser diagnosticado y tratado para el virus específico que tiene”, apuntan las guías.


Recibir un tratamiento temprano puede reducir el riesgo de enfermarse gravemente y revelar si alguien tiene influenza y COVID-19 al mismo tiempo, algo que es “poco común”, pero posible.


“Las personas con gripe y COVID-19 al mismo tiempo pueden tener una enfermedad más grave que las personas con gripe o COVID-19 solos”, subrayan las guías, que además apuntan a que algunas personas pueden padecer de lo que se conoce como COVID prolongado, que son condiciones que permanecen luego de la enfermedad.


Características de la micoplasma


En cuanto al micoplasma, el tipo más común de infección es la tráqueobronquitis, que es un resfriado en el pecho. Aunque esta infección también puede presentar síntomas comunes como dolor de garganta, sensación de cansancio, fiebre y dolor de cabeza, algo que los CDC destacan es que la tos que provoca esta infección empeora lentamente y puede durar semanas o meses.


La micoplasma también puede provocar neumonía o infección pulmonar, con síntomas como fiebre y escalofríos, tos, sensación de cansancio y dificultad para respirar. Pero, una vez que alguien se infecta con la bacteria, los síntomas suelen aparecer después de una a cuatro semanas.


Pese a las similitudes en síntomas de influenza y COVID-19, existe una diferencia en cuánto al tiempo en que aparecen después de la exposición y la infección. Si una persona tiene COVID-19, podría tardar más en experimentar síntomas desde el momento de la infección.


Los CDC explican que, por lo general, una persona con influenza puede experimentar síntomas entre uno y cuatro días después de la infección, mientras que una persona con COVID-19 puede experimentar síntomas entre dos y cinco días y hasta 14 días después de la infección.


Además, una persona que tiene COVID-19, podría ser contagiosa por más tiempo que si tuviera influenza. “Las personas con infección por el virus de la gripe son potencialmente contagiosas durante aproximadamente un día antes de mostrar síntomas”, aunque la influenza se transmite principalmente por personas que tienen síntomas de infección.

De otro lado, las personas con COVID-19, en promedio, pueden comenzar a propagar el virus que causa la enfermedad dos o tres días antes de que comiencen los síntomas y también pueden propagar el virus sin experimentar ningún síntoma. “En promedio, las personas se consideran contagiosas durante unos ocho días después de que comenzaron los síntomas”, precisan las guías de los CDC.


lunes, 19 de diciembre de 2022 - 11:40 p.m.

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