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¿Cómo cuidar la salud de los niños mientras están suspendidas las clases en las escuelas?

Medidas que debemos utilizar para evitar la propagación del Covid-19 entre los niños.

Ayude a detener la propagación del COVID-19 tomando las siguientes recomendaciones para que todos podamos estar sanos. Enseñe a sus hijos para que hagan lo mismo.

  • Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón o usar un desinfectante de manos a base de alcohol.

  • Evitar el contacto con personas enfermas (que tosen o estornudan).

  • Limpiar y desinfectar a diario las superficies que se tocan con frecuencia en las áreas comunes de la casa (como mesas, sillas con respaldo duro, manijas de las puertas, interruptores de luz, controles remotos, manijas, barandas, escritorios, inodoros, lavamanos y lavaplatos (fregaderos).

  • Lavar los artículos como los juguetes de peluche lavables, según corresponda. Seguir las instrucciones del fabricante. De ser posible, hay que lavar los artículos usando la temperatura de agua máxima permitida y secarlos por completo. Se puede lavar la ropa de una persona enferma con la del resto de los integrantes del hogar.

Ponga en práctica el distanciamiento social.

La clave para desacelerar la propagación del COVID-19 es limitar el contacto tanto como sea posible. Mientras estén suspendidas las clases en las escuelas, los niños no deben juntarse en persona con niños de otras familias. Si los niños juegan fuera de sus casas, es esencial que se mantengan a una distancia de 6 pies de cualquier persona que no viva con ellos.


Para ayudar a los niños a mantener sus vínculos sociales durante el periodo de distanciamiento social, ayúdelos a realizar llamadas telefónicas o chats de video supervisados con sus amigos.


Límpiese las manos con frecuencia.

Asegúrese de que sus hijos tomen medidas preventivas cotidianas, como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20​​​​​​​ segundos. Hacerlo es de suma importancia si ha estado en un lugar público.


Modifique los planes de viaje y vacaciones de primavera.

Reconsidere los planes de viaje y vacaciones de primavera si incluyen un viaje que no sea estrictamente necesario.


Limite el tiempo con adultos mayores y personas con afecciones subyacentes graves.


Los adultos mayores y las personas con afecciones subyacentes graves tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.


  • Si otras personas de su hogar tienen un riesgo particularmente alto de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, considere tomar precauciones adicionales para separar a su hijo de esas personas.

  • Si no puede quedarse en casa con su hijo durante la suspensión de clases en la escuela, piense detenidamente quién podría ser la persona más indicada para cuidarlo. Si alguien con un mayor riesgo de presentar complicaciones por COVID-19 será quien lo cuide (adulto mayor, como un abuelo o alguien con una afección crónica), limite el contacto de sus hijos con otras personas.

  • Considere posponer las visitas o viajes para ver a los abuelos o familiares de edad avanzada. Conéctese de manera virtual, o escriba cartas y envíelas por correo.


Los niños de 2 años de edad en adelante deben usar una cubierta de tela para la cara.


Los niños de 2 años de edad en adelante deben usar una cubierta de tela para la cara para cubrir su nariz y boca cuando están en un entorno comunitario. Es una medida de salud pública adicional que las personas deben adoptar para reducir la propagación del COVID-19, además de (y no en lugar de) las medidas de distanciamiento social, el lavado de manos frecuente y otras medidas preventivas cotidianas. El objetivo de una cubierta de tela para la cara no es proteger a quien la usa, sino que puede prevenir la transmisión del virus por parte de quien la usa a otras personas. Esto sería particularmente importante en caso de que una persona esté infectada pero no tenga síntomas. Las mascarillas médicas y las mascarillas de respiración N-95 siguen estando reservadas para los trabajadores de la salud y otro personal de respuesta a emergencias, según las recomendaciones de la actual guía de los CDC.


Mantenga sanos a los niños.


Vigile a su hijo para detectar cualquier signo de enfermedad.

  • Si ve cualquier signo de enfermedad compatible con los síntomas del COVID-19, en particular fiebre, tos o dificultad para respirar, llame a su proveedor de atención médica y mantenga a su hijo en casa y alejado de otras personas tanto como sea posible. Siga la guía de los CDC para saber qué hacer si está enfermo.


Esté atento a los signos de estrés en su hijo.


Enseñe y refuerce las medidas preventivas cotidianas.

  • Los padres y cuidadores desempeñan un rol importante a la hora de enseñar a los niños a lavarse las manos. Explíqueles que el lavado de manos puede mantenerlos sanos y evitar que el virus se propague a otras personas.

  • Sea un buen ejemplo: si usted se lava las manos con frecuencia, es más probable que ellos hagan lo mismo.

  • Convierta el lavado de manos en una actividad familiar.

  • Aprenda más acerca del lavado de manos y otras medidas preventivas cotidianas.


Ayude a su hijo a mantenerse activo.

  • Aliente a su hijo a jugar en espacios exteriores: es excelente para su salud física y mental. Salga a caminar con su hijo o den un paseo en bicicleta.

  • Haga pausas para realizar actividades en interiores (como pausas para hacer ejercicios de estiramiento o para bailar) a lo largo del día para ayudar a su hijo a mantenerse saludable y concentrado.


Ayude a su hijo a mantenerse conectado socialmente.


Pregunte acerca de los servicios de comidas escolares

Consulte con su escuela para saber si continuarán con los servicios de comidas durante la suspensión de clases. Muchas escuelas están manteniendo abiertos sus establecimientos para permitir que las familias recojan comidas o están entregando comidas para llevar en una ubicación central.


Ayude a los niños a seguir aprendiendo.


Manténgase en contacto con la escuela de su hijo.
  • Muchas escuelas están ofreciendo lecciones en línea (aprendizaje virtual). Revise las asignaciones de la escuela, y ayude a su hijo a establecer un ritmo razonable para completar las tareas. Tal vez necesite ayudar a su hijo a encender los dispositivos, leer las instrucciones y escribir las respuestas.

  • Comunique a su escuela los desafíos que enfrente. Si tiene problemas de tecnología o conectividad, o si su hijo tiene dificultades para completar las tareas, avísele a la escuela.​​​​​​​

Establezca un horario flexible y una rutina para el aprendizaje en casa.
  • Implemente horarios regulares para acostarse y levántese a la misma hora, de lunes a viernes.

  • Estructure el día para que incluya momentos de aprendizaje, tiempo libre, comidas y refrigerios saludables, además de actividad física.

  • Sea flexible con el horario: está bien adaptarlo según su día.

Considere las necesidades y ajustes requeridos para la edad de su hijo.
  • La transición a estar en casa será diferente para los niños de edad prescolar, de kínder a 5.º grado, estudiantes de escuela secundaria media y estudiantes de escuela secundaria superior. Hable con su hijo sobre sus expectativas y cómo se están adaptando a estar en casa en vez de la escuela.

  • Piense de qué manera su hijo puede mantenerse conectado con sus amigos sin estar con ellos en persona.

Busque maneras de hacer que el aprendizaje sea divertido.
  • Realicen actividades prácticas, como rompecabezas, pinturas, dibujos y manualidades.

  • También puede usar el juego independiente en lugar del aprendizaje estructurado. Aliente a los niños a construir un fuerte con sábanas o practique los números al apilar bloques.

  • Practiquen habilidades de escritura y gramática al escribir cartas a los miembros de la familia. Esta es una excelente manera de conectarse y limitar el contacto directo.

  • Comiencen un diario con su hijo para documentar este momento y hablen sobre la experiencia compartida.

  • Use audiolibros o vea si su biblioteca local está realizando eventos de lectura virtuales o transmitidos en vivo.

Puede que los niños tengan síntomas leves.


Con base en la evidencia disponible, los niños no parecen correr mayor riesgo de contraer el COVID-19 que los adultos. Si bien algunos niños y bebés han contraído el COVID-19, la mayoría de los casos conocidos a la fecha son en adultos.


Los síntomas del COVID-19 son similares en niños y adultos. Sin embargo, los niños con COVID-19 confirmado han mostrado, en general, síntomas leves. Los síntomas informados en niños incluyen síntomas similares a los del resfriado, como fiebre, moqueo y tos. También se informaron vómitos y diarrea.


Todavía no se sabe si hay algunos niños que podrían correr mayor riesgo de enfermarse gravemente, por ejemplo quienes tienen afecciones subyacentes y necesidades de atención médica especiales. Hay más por aprender acerca de cómo la enfermedad afecta a los niños.


¡Estamos para ayudarte! Si tienes más preguntas sobre este tema, escríbenos en nuestra sección de comentarios o a través de cualquiera de nuestras redes sociales


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Publicado: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/children.html


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