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La pandemia de Covid-19 dispara un 10% la mortalidad por cáncer.

Además de la mortalidad causada de forma directa por la Covid-19, la atención sanitaria pivota hacia una fuerte elevación en el número de tumores. Causados principalmente por los retrasos en los diagnósticos y el descubrimiento de estadios más avanzados de la enfermedad oncológica, considerada por la mayoría de expertos como una verdadera pandemia.

En su moderación de la segunda mesa de la jornada sobre Innovación y Sostenibilidad de la Atención Oncológica, el doctor Ignacio Balboa, patrono de la Fundación Bamberg, anotó que, en estos tiempos de pandemia, incluso los datos van por delante de la realidad.


Se estremeció Balboa especialmente al recordar que los niños con cáncer sobreviven en un 80% dentro de los países desarrollados, pero sólo en un 20% en las naciones de rentas bajas. Por lo que, en víspera del día internacional contra el cáncer infantil, ironizó sobre la idea de cambiar de políticos como de pañales, cada poco tiempo por el mismo motivo, como dejó dicho el escritor norteamericano Mark Twain.

Como casos peregrinos que se producen en España, por la falta de inversión pública y privada en ciencia, el patrono explicó como el profesor Rafael López López, presidente de la Fundación ECO, tuvo que recurrir a una campaña de crowdfunding para poder investigar en biopsia líquida.


En su calidad de primera ponente, la doctora Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, jefa de sección a la unidad de onco-hematología pediátrica del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, explicó que la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas, de la que es presidenta, dio la voz de alarma cuando comprobó, a través del registro de tumores infantiles, que la supervivencia estaba estancada en el 77% allá por el año 2017. Lo que motivo una visita al Ministerio de Sanidad y el diseño de una estrategia de dinamización que resultó truncada en 2020 por la irrupción de la pandemia de Covid-19.

Destacó Fernández-Teijeiro que existen 42 unidades de onco-hematologia infantil activas en el país, aunque la mayor actividad se concentra en 11 de ellas, vinculadas a hospitales de tercer nivel,


Complementariamente, opinó desde la España vaciada el doctor Juan Jesús Cruz Hernández, veterano oncólogo médico y profesor emérito de la USAL, que los resultados en salud no deben ser siempre equiparables, probablemente, en Barcelona o en Plasencia, que es su pueblo. Aunque eso es algo que no se puede llegar a saber, porque en España no se mide.

Por lo que destacó como uno los principales avances en cáncer infantil la oncohematología pediátrica en red, que permite pensar en procesos que pueden ser coordinados de forma centralizada, pero distribuidos en distintos centros caracterizadas por su especialización.


Desde la política autonómica, Alfonso García Rosa, subdirector general de accesibilidad y continuidad asistencial de la Junta de Andalucía, detalló su plan regional aplicado a 51 centros públicos encargados de reducir las demoras en el arranque de los tratamientos oncológicos hasta un tope de 30 días. Con apoyo en centros privados y dentro de lo que llamó, no exento de ironía, como "nacionalizar" la sanidad privada, aunque de manera voluntaria por su parte. Cuyas principales virtudes se observaron en las colonoscopias realizadas en centros colaboradores. Lo que, a su juicio, supuso liberar recursos de la sanidad pública para otros cometidos de mayor importancia.

En otro aspecto, García Rosa destacó la idoneidad de contar con agencias de evaluación de fármacos y tecnología sanitaria que sean únicas, independientes y renovables, es decir, sin componentes que se eternicen en sus puestos.


El doctor Luis Paz-Ares, jefe del servicio de oncología de Hospital 12 de Octubre de Madrid, lamentó que los datos no fluyan mejor porque falta una asentada cultura de evaluación dentro del SNS.

Consideró que las pruebas de biomarcadores deben ser realizadas en los propios centros, o en servicios externalizados, pero siempre con criterio de excelencia y celeridad.


Sobre el daño causado por la oncología a las personas con cáncer, destacó que el primer año de pandemia se tradujo en un 21% menos de diagnósticos. Hasta el punto de que, por su hospital, hubo meses en los que acudió la mitad de nuevos pacientes.

Por otro lado, destacó errores como que, aun en 2021, en España se desestimara oficialmente el cribado en cáncer de pulmón para personas de riesgo. Algo directamente en contra del criterio general vigente en el resto de Europa, como constató.

A la vez que comentó que cada año mueren 130.000 personas por cáncer en España, frente a una mortalidad por Covid-19 que desvirtúa las estadísticas clásicas.


También con alta responsabilidad en la política territorial Jorge Aboal Viñas, director general de asistencia sanitaria en Galicia, relativizó los 10 años en que se habla de de resultados en salud, cuando hasta hace poco la moda era hablar de calidad de la atención o la humanización.


Defendió el director general que haya 17 formas de organizar la sanidad, porque todas pueden ser válidas a su manera. Dado que no vino posibilidad de volver a una centralización sin competencias sanitarias para las autonomías. De forma que no sería viable decir a los gallegos que vayan a Madrid para hablar de un centro de salud que se quiera abrir en Finisterre, por ejemplo.


Aconsejó, en cualquier caso, en avanzar en un modelo consensuado con peso de las profesiones sanitarias y las asociaciones de pacientes.

En cuanto a la dolorosa cuestión de los fallecimientos por Covid, o con Covid, Aboal no vio dudas contables en el medio hospitalario, aunque sí en el medio doméstico o comunitario, donde la monitorización siempre es más endeble.


El doctor Jesús García Foncillas, jefe del Instituto Oncohealth del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, apostó por una estructura oncologíca apoyada en la Atención Primaria, de cara a fijar objetivos para la consecución de mejores resultados. Al estar seguro de que la Oncología de precisión supone un cambio de paradigma, a partir de un enfoque agnóstico aplicado a la patología molecular.


De manera que se dé paso de los tradicionales comités de tumores a los Molecular Tumor Boards, desde los que se informe al paciente sobre beneficios esperables en términos de supervivencia. A partir del concepto de el pre paciente, según sus factores de riesgo.


García Foncillas fue el ponente que se hizo eco del sistema nacional británico de salud, NHS, cuando explicó a través de la revista The Lancet que el incremento de mortalidad por la pandemia en cáncer se puede fijar en el 10%.


En nombre de la Comunidad de Madrid, intervino de nuevo Javier Hernández González, para describir la red oncologíca regional de funcionamiento transversal basado en la equidad ya se viva en Ajalvir o en San Martín de Valdeiglesias. Con la vista puesta en 2025 y 2030 y según las pretensiones europeas, tal como precisó.


En nombre de los pacientes, Marcos Martínez, gerente del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), consideró llegado el momento para hacer que sean copartícipes de su proceso asistencial. Con la finalidad de que sean tratados con los mejores medios y adelantos en cada momento.


Se hizo eco de que la SEOM ha calculado en un 20% el retraso en los diagnósticos primarios de cáncer.


En general, aseveró que en cáncer, o cualquier otra patología, hay que evitar que nadie tenga la sensación de que una vida vale más que otra.


Como ejemplo de compañía tecnológica especializada en salud y hospitales, Miguel Cabrer, responsable de Idonia, explicó las posibilidades de digitalización aplicadas a la oncología. Aplicada a desterrar el uso de CDs y DVDs en la transmisión de información en entornos sanitarios, el directivo describió su plataforma de imagen médica en la nube que va más allá de ser una historia clínica electrónica y evita la pérdida de datos en las derivaciones.

Para habilitar que el paciente tenga un mejor acceso multidispositivo con portal propio, se refirió a 700 millones de imágenes médicas compartidas desde 2017, en colaboración con 150 hospitales públicos y privados, además de, 3 millones de registros.

Finalmente, también refirió el caso de Idonia Pod, y Teleictus, para evitar enviar material sensible a través de whatsapp.

A ello añadió que el Informe de experiencia de paciente digital, de la Fundación IDIS, confirmó que el 58% de los pacientes prefiere compartir sus datos clínicos de forma electrónica.




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