Las tres enfermedades subyacentes más peligrosas para la COVID-19

Estos problemas de salud crónicos son los que más preocupan a los médicos cuando se trata del coronavirus.

A medida que la pandemia de coronavirus va entrando en su primer año, los médicos e investigadores van conociendo mejor qué pacientes tienen más probabilidades de acabar luchando por su vida tras contraer la COVID-19 —y cuáles tienen más probabilidades de recuperarse—.

Se ha demostrado que el riesgo aumenta con la edad. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. también enumeran casi dos docenas de enfermedades que podrían suponer un mayor riesgo de enfermar gravemente o morir a causa de la COVID-19.

Pero, ¿qué enfermedades son las más peligrosas?

Le preguntamos a varios médicos de primera línea cuáles son los trastornos de salud que más les preocupan. Aunque sus respuestas variaron, hubo tres respuestas que se repitieron una y otra vez: la diabetes, la presión arterial alta o enfermedad cardíaca subyacente, y la obesidad.

Sus experiencias coinciden con los resultados de uno de los principales estudios realizados hasta la fecha sobre mortalidad por COVID-19, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases a fines de diciembre. El estudio analizó datos de casi 67,000 pacientes hospitalizados por coronavirus y encontró que las siguientes enfermedades están asociadas con un mayor riesgo de muerte:

  • Obesidad

  • Diabetes (con complicaciones como daños en los órganos)

  • Presión arterial alta (con complicaciones como enfermedad cardíaca o renal)


Las tres son enfermedades inflamatorias prevalentes entre los adultos en Estados Unidos, y los expertos dicen que están estrechamente relacionadas. La obesidad es un factor de riesgo para la diabetes y la presión arterial alta, mientras que la diabetes puede contribuir a la presión arterial alta. Por otra parte, tanto la diabetes como la presión arterial alta pueden desencadenar enfermedades renales y pulmonares, otras dos afecciones que hacen que la COVID-19 sea aún más peligrosa, según los CDC. "Es difícil, por experiencia, señalar una o dos enfermedades porque, honestamente, es muy raro que alguien tenga una sola cosa", dijo el Dr. Brian Garibaldi, especialista en cuidados intensivos del Johns Hopkins Hospital, en Baltimore, quien desarrolló un modelo para evaluar a los pacientes con COVID-19. "Es peor tener cuatro o cinco enfermedades crónicas que tener una sola".

Otras afecciones peligrosas mencionadas por los médicos son la demencia, la enfermedad renal crónica y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los pacientes inmunodeprimidos, los que fuman y los que han tenido trasplantes de órganos también son motivo de preocupación. Para los pacientes, saber en qué medida una enfermedad subyacente aumenta su riesgo puede ayudarles a tomar decisiones más informadas sobre la protección de su salud y a saber si se sienten cómodos al participar en actividades que podrían exponerlos al coronavirus —especialmente ahora que están circulando variantes de propagación más rápida.

Enfermedad de alto riesgo: Obesidad

Lo que dicen los números: según un metaanálisis publicado en Obesity Reviews las personas obesas a las que se les diagnostica COVID-19 tienen más del doble de probabilidades de ser hospitalizadas y aproximadamente un 50% más de probabilidades de morir en comparación con los pacientes que tienen un peso saludable. (La obesidad se define como aquellos con un índice de masa corporal, o IMC, de 30 o más).


Aunque la obesidad suele estar vinculada a otros problemas de salud, los médicos afirman que les ha sorprendido la intensidad con la que la COVID-19 afecta incluso a los pacientes obesos que no tienen otras enfermedades subyacentes."Creo que la enfermedad que realmente llama la atención es la obesidad", dice el Dr. Jakob McSparron, especialista en cuidados intensivos de Michigan Medicine en Ann Arbor, Míchigan. "En particular, parece que la obesidad entre los pacientes más jóvenes es un factor de riesgo notable".

Por qué es peligrosa para COVID-19: La obesidad puede dificultar la expansión de los pulmones de una persona, lo que dificulta la respiración y la oxigenación. Además, el exceso de grasa especialmente alrededor del vientre, está relacionado con la inflamación crónica que puede debilitar la respuesta inmunitaria. También se cree que la obesidad aumenta el riesgo de coágulos de sangre.

Lo que puedes hacer: dado que el riesgo de complicaciones por la COVID-19 está directamente relacionado con el IMC, si perteneces al 42% de la población en Estado Unidos que es obesa, incluso una pequeña pérdida de peso puede marcar la diferencia, afirma el Dr. Dariush Mozaffarian, cardiólogo y decano de la Facultad de Ciencias y Política de la Nutrición Tufts Friedman.

"Se necesitan semanas, no años", dijo. "Está muy bien documentado que incluso perder cinco libras marca la diferencia en tu salud metabólica. Con unos pequeños cambios en el estilo de vida —comer un poco más sano, hacer un poco más de ejercicio y dormir más— es muy posible que se reduzca el riesgo de enfermar gravemente de COVID-19".

Enfermedad de alto riesgo: Presión arterial alta

Lo que dicen los números: cuando los investigadores analizaron 22 estudios de ocho países el año pasado, descubrieron que el 42% de los pacientes hospitalizados con COVID-19 presentaban presión arterial alta, lo que la convierte en la afección más prevalente por mucho. Aún más sorprendente: esos pacientes tenían el doble de riesgo de muerte en comparación con los pacientes que no tenían presión arterial alta, dijo el Dr. Vikramaditya Samala Venkata, uno de los autores del estudio y especialista en medicina hospitalaria en el Cheshire Medical Center en Keene, Nuevo Hampshire.

Sin embargo, las noticias no son del todo malas. El estudio sobre mortalidad por COVID-19, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, descubrió que la presión arterial alta por sí sola aumentaba la tasa de mortalidad solo en los menores de 40 años, dijo el Dr. Anthony Harris, autor del estudio y epidemiólogo de University of Maryland. En el caso de las personas mayores de 40 años, el riesgo de mortalidad solo aumentaba si la presión arterial alta había provocado una complicación, como daño cardíaco o enfermedad renal crónica.

Por qué es peligrosa para la COVID-19: Los expertos creen que la COVID-19 ataca las células que recubren los vasos sanguíneos, lo que provoca coágulos y dificulta el transporte de oxígeno.

Lo que puedes hacer: Sigue los consejos de tu médico para mantener tu presión arterial bajo control. Los estudios demuestran que los pacientes cuya presión arterial es alta y no está controlada tienen un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19 en comparación con los pacientes que toman medicamentos para controlarla.


Enfermedad de alto riesgo: diabetes


Lo que dicen los números: Un análisis de los historiales médicos de 61 millones de personas en Inglaterra publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology descubrió que el riesgo de morir por COVID-19 era casi tres veces mayor en las personas con diabetes tipo 1 y casi dos veces mayor para las personas con diabetes tipo 2, en comparación con las que no padecen esta enfermedad. Una vez más, el estudio sobre mortalidad de Harris, publicado en Clinical Infectious Diseases, descubrió que el hecho de que la diabetes haya causado una complicación, como daños en los órganos o enfermedad renal, influye. "Para la mayoría de las edades, si se tiene una diabetes simple sin complicaciones, [o] una hipertensión simple sin complicaciones, se tiene muy poco riesgo o ningún riesgo grave" de muerte, dijo Harris.


Por qué es peligrosa para la COVID-19: Los niveles elevados de azúcar en la sangre debilitan el sistema inmunitario, lo que dificulta la lucha del organismo contra las infecciones. "La diabetes supone un riesgo tanto de complicaciones cardiovasculares como de complicaciones infecciosas, y sabemos que ambas son comunes en el caso de la COVID", afirma el Dr. Luke Davis, especialista en cuidados intensivos asociado a la Facultad de Salud Pública de Yale.


Lo que puedes hacer: Controla tus niveles de azúcar en la sangre. Según un estudio publicado en Cell Metabolism, los pacientes con diabetes bien controlada tienen una tasa de mortalidad por COVID-19 de aproximadamente el 1%. Sin embargo, en los que no tienen la enfermedad bien controlada, la tasa se eleva al 11%.


Si tienes una de estas enfermedades

Además de seguir los consejos de tu médico sobre el control de la enfermedad y tomar las medidas habituales para prevenir la COVID-19, los médicos ofrecen estos consejos para los pacientes de alto riesgo:

  • Actualiza tu mascarilla. Algunos expertos recomiendan usar doble mascarilla o elegir una KN-95 aprobada por la FDA.


  • Considera invertir en un oxímetro de pulso, un dispositivo que mide la saturación de oxígeno en la sangre. La disminución del nivel de oxígeno puede ser una señal temprana del deterioro de tu salud.


  • Si das positivo en la prueba de detección del coronavirus, pregúntale a tu médico si eres un buen candidato para los anticuerpos monoclonales, un tratamiento que salva vidas y que puede reducir las hospitalizaciones entre los pacientes de alto riesgo hasta en un 70%. Algunos médicos dicen que no son suficientes las personas que conocen el tratamiento, que debe administrarse antes de que el paciente sea hospitalizado.


Rachel Nania contribuyó a la cobertura de esta historia.


Escrito y publicado por: michelle Crouch | AARP

3 de febrero de 2021

Enlace original: https://www.aarp.org/espanol/salud/enfermedades-y-tratamientos/info-2021/condiciones-subyacentes-que-agravan-covid.html?intcmp=AE-HLTH-TOSPA-TOGL-ES

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