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¡Septiembre, mes del envejecimiento saludable!

Todos merecemos una mejor calidad de vida a medida que envejecemos. Sin embargo, mientras se envejece, el sistema inmunológico se debilita haciéndolos susceptibles a infecciones serias como la influenza y la COVID-19. Las vacunas pueden ayudarle a estar mejor protegido de enfermedades graves, para que pueda mantenerse saludable a pesar de los años.

El envejecimiento del sistema inmunológico, conocido como inmuno-senescencia, conlleva a que, para los adultos mayores, sea más difícil combatir las infecciones. Es como si los soldados en la sangre que nos protegen contra enfermedades también envejecieran y se tornaran más lentos y menos efectivos. Afortunadamente, las vacunas indicadas para adultos a partir de los 65 años de edad pueden ayudarles a prevenir ciertas enfermedades que pueden generar complicaciones incluyendo la muerte.


Con el paso de los años suelen aparecer también ciertas enfermedades que nos hacen especialmente vulnerables ante infecciones. Condiciones como obesidad, diabetes y fallo renal comprometen el sistema inmunológico haciéndolo más susceptible a infecciones. Enfermedades respiratorias como el asma y el enfisema, o cardiacas como el fallo cardiaco congestivo afectan a las personas haciéndolos más propensos a complicaciones serias si llegan a contraer infecciones prevenibles.


Este año, la pandemia de COVID-19 nos ha enseñado que todos corremos el riesgo de infectarnos, aunque las complicaciones más serias y la mayor proporción de muertes se ha observado en adultos mayores y personas que viven con condiciones crónicas preexistentes. Además, se ha documentado una alta tasa de confección entre COVID-19 e influenza. De hecho, según el Registro Demográfico de Puerto Rico el 20% de las personas que fallecieron por complicaciones del COVID-19 (desde marzo hasta el 6 de septiembre), también estaban infectadas con influenza.


Para vivir más y vivir mejor los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan medidas como abstenerse de alcohol y tabaco, practicar ejercicio, consumir una dieta balanceada y como parte de un estilo de vida saludable recibir las vacunas indicadas para su edad. Asegúrese de recibir una vacuna contra la influenza cada temporada, preferiblemente en otoño (antes de las navidades). Al llegar a los 65 años de edad deberá recibir también la vacuna antineumocócica para protegerlo de la pulmonía y la vacuna Tdap contra el Tétano, Difteria y Tosferina.


Vacunarse puede ayudar a que usted, su familia y su comunidad se mantengan saludables. Sepa que ya llegó el momento es hora de vacunarnos #PRYaTeToca #UneteContraLaInfluenza.


Autora Taisha Meléndez Larroy posee una maestría en Salud Pública con especialidad en Gerontología de la UPR y es Coordinadora del Programa Educativo en Vacunación de Adultos de VOCES Coalición de Inmunización y Promoción de la Salud.